El IVA es un impuesto indirecto que graba las transacciones comerciales de bienes y servicios. El funcionamiento de este impuesto es muy diferente cuando estas operaciones comerciales las realicemos con personas o empresas extranjeras. En este contexto, tenemos que diferenciar entre las que se producen con países de la Unión Europea (llamadas adquisiciones y entregas intracomunitarias) y las que se producen con el resto (llamadas importaciones y exportaciones).

  1. Adquisiciones y entregas intracomunitarias:

Hablamos de adquisiciones intracomunitarias cuando un empresario o profesional establecido en un país perteneciente a la Unión Europea compra bienes muebles o servicios a otro empresario establecido en otro país de la Unión Europea. Requisitos:

  1. Que haya un empresario vendiendo en un país de la Unión Europea.
  2. Que haya otro empresario que compra en otro país de la misma Unión distinto al primero.
  3. Que exista envío físico de la mercancía acordada.
  4. En el supuesto de los servicios, se considera que el servicio se realiza en el territorio del cliente.

Para estas operaciones la factura se expide sin IVA y se aplica en destino, es decir, será el empresario que reciba la mercancía quien tributará en su país la cantidad de IVA que corresponda, autoliquidando el IVA y contabilizando simultáneamente un IVA soportado y un IVA repercutido, en España estas operaciones se recogerán en el modelo 303, de cumplimentación trimestral, y en el modelo 349, informativo de operaciones intracomunitarias. Además, el vendedor, antes de emitir la factura sin IVA, debe comprobar que el “empresario” al que vende ejerce como tal en su país, y que está inscrito en el ROI como operador intracomunitario.

En España, esas comprobaciones se realizan en la base de datos de VIES, a través de la web de la AEAT, en el siguiente enlace:

https://www.agenciatributaria.gob.es/AEAT.sede/tramitacion/ZZ09.shtml

Ejemplo: La operación de un empresario español que vende un bien a un empresario italiano. En este caso, una vez que se comprueba que el cliente italiano está en la base de datos del VIES, se emite la factura sin IVA y se envía la mercancía a Italia, y el receptor deberá pagar el IVA italiano en la hacienda de su país.

  1. Exportaciones:

Nos encontramos ante una exportación cuando un empresario o profesional envía bienes muebles o presta servicios, con destino a un país extracomunitario (es decir, fuera de la Unión Europea) o bien a alguno de los territorios europeos donde el IVA no se aplica, como son los casos de Ceuta, Melilla, Canarias y Gibraltar.

Las exportaciones están exentas por lo que la factura se emite sin IVA y el destinatario tampoco tendrá que pagar tal impuesto en su país al recibirla, aunque puede que pague otros impuestos similares vigentes en el país de destino de las exportaciones.

  1. Importaciones:

Hablamos de importaciones cuando un bien o servicio entra en España procedente de un país extracomunitario, o bien a alguno de los territorios europeos donde el IVA no se aplica, como son los casos de Ceuta, Melilla, Canarias y Gibraltar.

En las importaciones no tiene porqué ser el vendedor ni el receptor empresario. Su característica principal es que el IVA se paga en aduana (tienes unos días para liquidar el impuesto que vienen recogidos en la carta de pago). Así, la propia agencia tributaria es la encargada de calcular el IVA a pagar, es decir, no es una autoliquidación.

Si hablamos de una importación comercial en la que se opera como empresario, es obligatorio contratar los servicios de un agente de aduanas para realizar la operación.

Para finalizar, encontramos también las operaciones triangulares, que se dan cuando entran en juego sujetos de 3 países diferentes.

Ejemplo:

Si un empresario español compra un bien a un empresario francés, y el español lo vende después a otro empresario italiano, en este caso, estamos ante 2 adquisiciones intracomunitarias. Y esto es así, porque el bien antes de ser enviado a Italia ha entrado en España y se aplicaría la operación del IVA en destino para cada una de las 2 adquisiciones realizadas: la del empresario español al francés y la del empresario italiano al español.

Sí por el contrario, el bien ha ido directamente de Francia a Italia y el empresario español lo único que hace es comprar el bien y venderlo directamente al italiano como intermediario sin que pase por España dicho bien, estamos ante una operación triangular. En las operaciones triangulares, encontramos 2 adquisiciones intracomunitarias pero con la excepción de que la primera adquisición (del empresario español al francés) está exenta. Sin embargo, en la segunda, se aplica el régimen normal de IVA en destino, de tal manera que el empresario español emite la factura sin IVA y el italiano liquida el IVA correspondiente con la Hacienda italiana.

Fuentes: www.infoautonomos.com y www.queaprendemoshoy.com

Autor: José Antonio Fernández Navarrete.