Cada vez más hoy en día, las decisiones de compra pasan del componente racional al componente emocional, sobre todo debido al componente publicitario que ejercen una gran influencia en la compra de los clientes diariamente. Y es precisamente en la vertiente emocional, donde las empresas diseñan sus estrategias para buscar y conseguir la lealtad del consumidor/cliente, llegando a la vertiente emocional o al corazón. Todo ello debido al carácter de exigencia que desarrollamos en el proceso de compra, siendo cada vez mas exigentes y donde ya no vale lo puramente convencional ahora toca experimentar algo nuevo…eso se denomina la vertiente emocional.

Muchas de las campañas de marketing se hacen coincidiendo con fechas donde se busca llegar al consumidor a través de las emociones, la felicidad, el amor o la sorpresa (La Navidad, San Valentín o los Reyes Magos), incitando de esta forma una compra no racional.

¿Qué ventajas tiene el marketing emocional?: Como ventajas encontramos fundamentalmente la de fidelización de clientes, y también captar nuevos usuarios a través de las emociones, con relaciones cercanas, donde los clientes se enamoran de la marca “te gusta conducir” BMW, o “bienvenido a la republica independiente de tu casa” IKEA o “comparte la felicidad” Coca-Cola. Otra ventaja esta en que, a través de las emociones, recomendamos a nuevos clientes a través de nuestras percepciones y con ello se consigue finalmente el posicionamiento de la marca.

¿El marketing emocional supone el éxito garantizado?: En marketing aún queda mucho por decir, pero un primer paso está en primar las estrategias para llegar a la persona y estimular el proceso de compra, así pues habrá que diferenciar entre consumidor y persona, vender producto a vender experiencia, pasar de la funcionalidad al sentimiento, de una ubicación a la presencia, de la comunicación a dialogo bidireccional y prestar servicio a mantener una relación, donde se entienda y valore al consumidor

Resumiremos pues, que hoy más que nunca, manda el cliente, porque el cliente tiene el poder de realizar la compra, tiene voz y voto y el poder de hacer viral el producto en su propio entorno y en las redes sociales no porque así lo haya decidido la marca, sino porque realmente el cliente es el que tiene el poder de quitar o poner, por ello hay que buscar que el consumidor conecte y se identifique con los valores mas humanos de la marca y la promoción estará garantizada

 

Jesús de Nolasco Nogales