Estamos acostumbrados a considerar un negocio como un medio de lucro oponiéndose a la ética, considerada ésta como desprendimiento, renuncia o sacrificio, mientras que un negocio es normalmente referido como todo lo contrario: ser un depredador y aprovecharse del prójimo para obtener mayores ventajas. Ésta es una concepción de los negocios heredada del pasado.

El propio origen de la palabra Negocio es revelador. Proveniente del latín, Nec Otium significa todo lo que no es ocio, considerando el ocio activo el estado natural del ser humano. Negocio son aquellas actividades que se realizan buscando algún tipo de ganancia o beneficio.

El planteamiento ético y económico actual considera la ética no sólo lo contrario al negocio, sino que debe ser su complemento necesario.

En primer lugar, la ética trata sobre las relaciones entre las personas. Nadie puede ser ético viviendo sólo. La ética se practica en relación a los demás, a la comunidad, a la sociedad.

En consecuencia, la primera cuestión estratégica que se plantea en el desarrollo de una actividad económica es: ¿Es mejor comportarse de una manera depredadora considerando a los demás como potenciales víctimas, o es mejor buscar su colaboración y complicidad? Es decir, ¿Se puede hacer un buen negocio olvidando la dimensión social del mismo? ¿Hay riqueza humana que no sea social?

La riqueza, que tiene un origen social, debe tener asimismo una responsabilidad social.

Se puede definir la ética como la comprensión de la responsabilidad que tienen las acciones que son realizadas en base a la libertad del individuo.

De esta manera, el concepto de Libertad y de Responsabilidad están íntimamente ligados, siendo, en último extremo sinónimos. La libertad es la capacidad de decidir y cometer las acciones que queremos, mientras que la responsabilidad consiste en asumir las consecuencias de estas decisiones o actos.

Existen varios tipos de Responsabilidades:

  • Responsabilidad Social. Asumir las consecuencias de nuestros actos en los demás en la medida en que son miembros de nuestra sociedad. Todos los miembros de la sociedad tienen obligaciones respecto a la misma debiendo ser aplicable a la totalidad de la sociedad, no a un grupo afín, o de intereses similares.
  • Responsabilidad Legal. Responsabilidad concreta del empresario en relación el tráfico mercantil especifico de su actividad. La responsabilidad legal es el elemento clave que provoca la seguridad social y la seguridad en la actividad económica.
  • Responsabilidad Pedagógica. El empresario, como líder social, debe practicar con su ejemplo para difundir el buen comportamiento social.

Como colofón, podemos afirmar que el verdadero negocio de la vida es desarrollar una actividad que permita la integración de la persona en la comunidad y en armonía con los demás.