La creatividad no siempre nos lleva a una innovación. Creatividad e innovación son dos conceptos distintos. Que deben ir relacionados pero que uno se produzca, no quiere decir que el otro también.

Definición de creatividad e innovación según la Wikipedia.

La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos, de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales. La creatividad es sinónimo del “pensamiento original”, la “imaginación constructiva”, el “pensamiento divergente” o el “pensamiento creativo”. La creatividad es una habilidad típica de la cognición humana, presente también hasta cierto punto en algunos primates superiores, y ausente en la computación algorítmica, por ejemplo.

Innovación es un cambio que introduce novedades. Además, en el uso coloquial y general, el concepto se utiliza de manera específica en el sentido de nuevas propuestas, inventos y su implementación económica. En el sentido estricto, en cambio, se dice que de las ideas solo pueden resultar innovaciones luego de que ellas se implementan como nuevos productos, servicios o procedimientos, que realmente encuentran una aplicación exitosa, imponiéndose en el mercado a través de la difusión.

En economía, Joseph Schumpeter fue quien introdujo este concepto en su «teoría de las innovaciones», en la que lo define como el establecimiento de una nueva función de producción. La economía y la sociedad cambian cuando los factores de producción se combinan de una manera novedosa. Sugiere que invenciones e innovaciones son la clave del crecimiento económico, y quienes implementan ese cambio de manera práctica en los emprendedores.

La creatividad y la innovación son herramientas diferentes, pero que trabajan en conjunto para dar como resultado la generación de aquellos cambios dentro de la organización que conlleven una mayor satisfacción a sus clientes. Por esta razón, es importante que las empresas procuren una filosofía de gestión creativa e innovadora que les permita desarrollarse tanto vertical como horizontal, logrando una cadena de valor altamente competitiva y diferenciadora.

Como nos muestra la imagen la creatividad es necesaria para llegar a la innovación, pero si una buena idea, aún siendo creativa, no genera valor, no se considera innovación. La bicicleta con ruedas cuadradas podrá ser muy creativa pero no genera rentabilidad en el mercado para quién la explote.

Digamos que la creatividad se queda más en el concepto, en las ideas y la innovación es más la parte práctica, la concreción. Es decir, la aplicación práctica de las ideas, el fin.

La innovación es un elemento clave hoy en día para todos los empresarios y emprendedores. Si deseamos posicionarnos y mantenernos en el mercado siendo productivos y competitivos, es necesaria.

 

 

 

Silvia Moyano Graciano

Técnico CADE de Montilla