Según la Wikipedia “La marca personal, en inglés personal brand, es un la huella que dejamos en los demás. La gestión de esa huella, la gestión de la marca personal, se conoce como personal branding”.

Con el tiempo, y especialmente con la aparición de los blogs y redes sociales, el concepto de marca personal y de su gestión (personal branding) se populariza ya que se abre a cualquier persona la capacidad de publicar.

La gestión de marca personal no trata de la promoción de una persona, sino esencialmente de tres etapas clave, según la consultora especializada Soymimarca: ​ Autoconocimiento, Estrategia Personal y Visibilidad. No es posible promocionar algo que no existe, por tanto, se considera que los cimientos de la marca personal están en el mayor conocimiento de uno mismo. La estrategia persigue la definición de objetivos, propósito, propuesta de valor, modelo de negocio y mensajes. Y finalmente, la visibilidad es el proceso de comunicación de la propuesta de valor para llegue con claridad a los grupos de interés (clientes, colaboradores, accionistas, proveedores, socios…).

Igual que los activos inmateriales de las organizaciones empresariales, la marca personal es un activo inmaterial que incluye, pero no se limita, a la apariencia externa y la impresión que se causa y permanece. También incluye la manera en que la persona se diferencia de los demás. Igual que con las marcas comerciales, la marca personal persigue que la impresión causada sea duradera y sugiera el beneficio de la relación entre el titular de la marca y el observador.

Cada vez es más importante e incluso necesario la marca personal, porque las relaciones cada vez son más anónimas. Debemos de intentar destacarnos sobre los demás, ser únicos y diferentes.

Es el caso de las grandes marcas que triunfan, es porque demostraron que podían ofrecer algo que no ofrecen otras empresas de la competencia.

Debemos por tanto, construir, promocionar, comunicar y proteger nuestra marca personal.

 

Silvia Moyano Graciano

CADE Montilla

Córdoba