Observo con alegría un fenómeno que se viene repitiendo entre los emprendedores llamados “de éxito” y es la creación de lo que personalmente denomino Sistemas Innovadores Silenciosos.

¿En qué consisten? No existe una norma exacta ni estandarizada de dicho fenómeno pero si observo que se repite cada vez que un emprendedor empieza a crearlo. Se trata de crear mediante procedimientos, un método, e ir mejorándolo progresivamente, al igual que durante el proceso de start-up.

Si bien es verdad que todos estos sistemas tienen unas características comunes y que cada emprendedor maneja para su propio éxito y el de su empresa.

El primer factor es la denominada “no presencia“.

El emprendedor, cuando crea un sistema, va procurando que este sistema haga que su presencia sea cada vez menor, de tal manera que dispone de un mayor tiempo para mejorar el sistema, implementar nuevos sistemas o crear nuevas start up. Además, esto le lleva a analizar el estado de madurez de su empresa y conseguir un mayor grado de innovación.

La innovación sin duda es uno de los factores esenciales de una start up y por ende del sistema innovador silencioso que lo va a transformar en una empresa de éxito. Para desarrollar sistemas innovadores, necesariamente se requiere de tiempo, equipos y creatividad. Estos tres factores no son posibles (ninguno de los tres) si el emprendedor se centra en su start up permanentemente dedicando todo su tiempo a la parte productiva, sin equipos, anulando cualquier atisbo de procesos creativos.

Por ello, la creación de un sistema necesita de equipos, delegación, implicación, búsqueda de relaciones y por regla general (aunque no en todos los proyectos), una utilización intensiva de redes, tanto físicas como digitales.

Por último el concepto “silencioso” proviene de la diferencia entre “empresa” y “start up” .

Hay un concepto a tener en cuenta adicional que haría que el sistema fuese casi perfecto. Su escalabilidad, es decir, que fuese capaz de crear nuevos sistemas adicionales y nuevas fuentes de ingresos derivadas de nuevas unidades de negocio

 

Sistemas-innovadores

 

Una start up por definición está condenada a morir, entre cuatro meses y un par de años. La start up deberá o bien morir sin éxito o bien convertirse en empresa. En este punto, el silencio se empieza a integrar en el concepto de empresa. Uno de los factores de éxito está en que el conocimiento del Sistema Innovador Silencioso no sea conocido por los competidores. Ellos pueden ofrecer productos o servicios complementarios o competidores pero el margen obtenido por la aplicación de este Sistema hará crecer muy por encima de sus competidores a nuestra empresa copando un mayor porcentaje del número de clientes (cuota de mercado).
Hay que recordar que en ningún momento del proceso se debe perder el primer mandamiento de una start up: El cliente y la propuesta de valor que hacemos, están en el centro de nuestro proyecto.
¿Cómo creamos estos sistemas? La respuesta no es única. Cada proyecto genera sus propios sistemas, unos mejores y otros peores. Pero si continuamos con la labor ejercida durante el proceso de start up deberemos estar en un proceso de pivotaje y de mejora continua hasta que la presencia del empresario sea prácticamente innecesaria.
En ese punto, habremos transformado un “trabajo por cuenta propia en la que cambio tiempo por facturación” a “una inversión en forma de empresa, que genera nuevas fuentes de ingresos variables y estables y que podrá financiar nuevos proyectos, si así lo deseo”.