Es una pregunta que muchos emprendedores se hacen y en no pocas veces el mundo de la empresa confunde usándose indistintamente. ¿Por qué? En primer lugar, porque ambos sirven para tomar decisiones y planificar estrategias. En segundo lugar, porque ambos proyectan una empresa en el futuro.

En realidad, son herramientas que se complementan entre sí, que forman parte uno de otro, pero abordan preguntas y propósitos diferentes.

Antes de comenzar a construir tu modelo de negocios o crear un plan de negocios, o antes de que alguien te pida traer uno u otro, debes asegurarte de que entiendes claramente el enfoque especial de cada uno.

 Tanto el plan como el modelo abarcarán tus estrategias de mercadotecnia, estrategia de retención de clientes, de generación de ingresos, y en general, ambos contarán la visión y el concepto de tu negocio. Entonces, ¿qué diferencia hay?

En el modelo resumes o resaltas los elementos clave del plan, muestras hacia donde se dirige tu negocio, cómo debe funcionar el engranaje principal y en qué debe llegar a convertirse. El modelo sintetiza y hace entendible como ganas dinero con una serie de elementos claves, resaltando exactamente cómo pretendes adquirir, retener y atender a tus clientes siguiendo distintos patrones (franquicia, venta directa, modelo publicitario, Modelo basado en suscripción, low-cost, Freemium, afiliado, modelo de producción, etc,).

Un modelo suele ser una descripción verbal simple del negocio o una representación visual de una página del negocio en forma de un lienzo de modelo de negocio (Canvas en inglés). En esencia, la forma en que entregarás tus productos y / o servicios a tus clientes es lo que definirá su modelo de negocio.

De prototipo a producto

 

Por su parte el Plan de Negocios es como un GPS, que muestra la hoja de ruta de cómo pretendes llegar a tu destino. Resaltas las oportunidades de mercado que quieres aprovechar, contra quien competirás, la fortaleza y la experiencia de ti mismo o tu equipo, una descripción detallada de los productos y/o servicios que ofrecerás, y en definitiva como vas a ejecutar tus tácticas.

El plan se centra en contar como vas alcanzar tus objetivos, proyecta el flujo de caja, las ganancias o las pérdidas y, en última instancia, muestra cuánto tiempo y qué se requeriría para que tu negocio alcance el punto de equilibrio.

En consecuencia, los <<bloques de nuestro plan>> contendrán un Resumen ejecutivo de todo, una descripción concisa de tu oferta de productos o servicios, un análisis de mercado y estrategias que seguirás, como te organizas y las áreas de gestión , como te financias y aplicas los fondos, las hipótesis y proyecciones financieras y otros apéndices de interés según momento y destinatario al que lo dirijas.

 En resumen, el plan muestra el proceso, el recorrido y piezas claves que muestran cómo la empresa será exitosa, el modelo actúa como destino, destacando las claves que garantizan exactamente cómo la empresa generará ventas, ingresos y, en última instancia, conservará clientes.

Y recuerda, si te piden presentar tú negocio y decides escribir un plan sin un modelo previo es probable que termines inventándote las respuestas y, viceversa, hacer solo un modelo tampoco es la solución. Sería como construir una casa sin un plan. Aunque llevar las hipótesis básicas de tu modelo en tu cabeza podría parecer la alternativa más rápida, debes tener presente y valorar todo aquello que distorsiona la realidad y que conducen a error desviándote en definitiva de esas hipótesis.