En realidad, existen cinco modalidades del premio nobel y ninguna es de Economía: de Física, de Química, de Medicina o Fisiología, de Literatura (y música) y de la Paz.

El llamado premio Nobel de Economía es en realidad El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel.

Es por tanto un premio patrocinado por un banco. Un premio que sólo ha sido otorgado en una ocasión a una mujer, y que mayoritariamente se concede a estadounidenses, de nacimiento o de adopción, que trabajan en Harvard, el MIT o Yale. Eso ya por si sería cuestión de otro debate. Como Estados Unidos es capaz de Importar talento y darles oportunidades a científicos vengan de donde venga, mientras España deja escapar talento.

Pero la cuestión que quiero abordar es si un galardón que parece ser tan importante y que premia estudios que teóricamente ayudan a mejorar nuestras vidas, es reconocido por las personas de la calle.

Yo en particular sólo conozco tres o cuatro de los ganadores: Samuelson, porque lo estudié en la facultad, Nash por la película Una mente maravillosa, y Amartya Sen por sus estudios del bienestar económico. Y poco más.

Sin embargo, la historia nos ha dejado frases célebres de personajes de lo más variopinto que sí podemos aplicar en nuestras decisiones económicas diarias, y que no van a tener un nobel por eso. Os dejo algunas.

En los negocios no existen los amigos: no hay más que clientes. (Alejandro Dumas)

En este mundo, ninguna cosa es cierta salvo la muerte y los impuestos. (Benjamin Franklin)

Lo que poco cuesta aún se estima menos. (Miguel De Cervantes)

La carencia de una cosa le da precio (Séneca).

Autor: Manuel Villar Troyano

Imagen libre de www.pixabay.com. Es de un profesor de física, pero podría haber sido de un Nobel de Economía, tampoco hubiésemos notado la diferencia.