Este año ha entrado en vigor, un cambio en la tributación de las sociedades civiles que tengan un objetivo mercantil.  La Agencia Tributaria ha indicado que las  sociedades que  tributen por el impuesto de sociedades, tendrán 6 meses, contando desde primeros de año, para disolverse o continuar con personalidad jurídica, cambiando el NIF, introducido por la letra “J”.

Esta medida indica que los socios, personas físicas, de sociedades civiles que pasen a tributar por el Impuesto sobre Sociedades podrán seguir aplicando las deducciones en la cuota íntegra por actividades económicas (artículo 68.2 de esta Ley),  que estuviesen pendientes de aplicación a 1 de enero de 2016, con los límites previstos en Renta. Además,  se  habilita un régimen especial de disolución y liquidación, con beneficios fiscales,  para aquellas sociedades civiles que a consecuencia de la Reforma pasan a ser sujetos pasivos del Impuesto sobre  Sociedades y no deseen hacerlo.

Por tanto, nos encontramos con las siguientes situaciones:

  1. Sociedades civiles que pasen a tributar por el Impuesto sobre Sociedades.
  2. Sociedades civiles que se disuelvan y liquiden.
  3. Sociedades civiles que pretendan transformarse en comunidades de bienes.
  4. Sociedades civiles que se transformen en sociedades limitadas.
  5. Sociedad civil que comunica un cambio de actividad económica.
  6. Sociedades civiles profesionales que no figuren como tal.

Esta resolución de la Agencia Tributaria, de 13 de noviembre de 2015, indica que la sociedad civil una vez constituida, adquiere plena personalidad jurídica, sin necesidad de mayores requisitos formales. Parte de la base que deben tener personalidad jurídica porque los pactos acordados por los socios en el momento de la constitución no se mantienen secretos.  Si lo son para  la Agencia Tributaria,  los pactos acordados por las comunidades de bienes o las herencias yacentes. Estas entidades tendrán su NIF introducido por la letra “E”.

Esta directriz también indica que si las comunidades de bienes  se constituyen para poner en común dinero, bienes, o industria con el ánimo de obtener ganancias y lucros comunes, se considerarán sociedades civiles.