¿Qué hacemos, cuando queremos entrar en un mercado nuevo con nuestro producto o servicio?.  Esta es una de las eternas preguntas, que muchos emprendedores/empresarios se hacen a diario. El cliente sigue aún hoy en día creyendo que el mercado es un entorno global al que se puede dirigir con cualquier oferta de producto o servicio, y se equivoca.

 

En los últimos 20 años el paradigma de gustos y necesidades del mercado ha cambiado de forma considerable, si bien, antes con fabricar por ejemplo un vehículo, este ya se vendía, hoy en día, ya no solo hemos de tener en cuenta esa variante, sino que, además, hemos de añadir las prestaciones que este vehículo pueda tener y lo más importante de todas las experiencias que a través de ello, se puedan vivir.

 

Hemos de tener en cuenta que cuando entramos en un mercado, no solamente hemos de conocer el segmento de población/clientes afines a nuestro negocio, sino que hemos de entrar en una reflexión más profunda, analizando otros conceptos como valores, cultura, y las fuerzas de Porter que incidan en ese momento en el mercado.

 

Uno de los objetivos que se pretende con la segmentación del mercado, es poder ofrecer un producto/servicio, con una correcta propuesta de valor a nuestro cliente y pasar del paradigma del “que” ofrezco y “como” lo ofrezco, al “porque” lo ofrezco. Una vez conocido cual es mi segmento de cliente, dentro del mercado, se crearán las estrategias para llegar a ello, estableciendo si estas han de ser indiferenciadas (distintos segmentos con las mismas necesidades), diferenciadas (distintos segmentos con necesidades concretas) o bien una estrategia concentrada (lanzando una sola oferta al segmento que demande dicha oferta).

 

Por últimos hemos de reflexionar que, en la segmentación del mercado, hemos de seguir unas pautas para poder alcanzar nuestro éxito, comenzando con una adecuada segmentación y delimitación del mismo, conocer y analizar sus características descriptivas, seleccionar el mercado final y establecer la estrategia para llegar a él. No obstante, todo ello no nos garantiza el éxito, si no hemos reflexionado además de conocer la necesidad, el de ofrecer un producto/servicio, que genere sensaciones o invite a nuevas experiencias nuevas de cara al cliente final.

Jesús de Nolasco Nogales